
Cuando llegué a su casa, después de haber picado dos veces a su puerta, y teniendo que entrar con mi llave de repuesto, me la encontré llorando, en medio de cientos de pares de calcetines desparejados, 4 braguitas recogidas del tendal, y un sinfín de papelillos menudos cortados con la punta de una tijera, a esas compresas a modo de pañales, que ella utiliza a diario, porque asegura que le quedan largas " por los lados ".
Lloraba, porque había perdido las llaves de su casa, guardadas siempre en un neceser pequeño que introducimos siempre cada día en un mini bolsito de mano que la acompaña. Me decía, entre sollozos, que tiene mucho miedo a perder la cabeza....como muchos años ya atrás, le había sucedido a la difunta de su madre.
El día anterior, le había dicho que hoy había que mudar su camita, pero ella, no se acordaba....como tantas otras cosas que no consigue recordar en minutos...y se desespera, sin darse cuenta también. Deshicimos la cama, pero ella, rebuscaba en su mini armario, unas sábanas para poner....pero teniéndolas delante, no conseguia verlas. Quería poner unas de florecitas rosas, a juego con su camisón de seda....y en cuanto me acerqué a ella, por fin las cogimos, y procedimos.
Estaba muy guapa, dentro de lo posible, porque hoy había ido a la pelu. Le quedan 4 pelitos contados con una mano, que intentan cobijar una cabecita que poco a poco se va perdiendo.
Ordenamos el armario, sabiendo que probablemente mañana será preso denuevo de un gran revoltijo, porque ella, sigue siendo coqueta, y rebusca y rebusca, hasta que lo saca todo encima de su cama, pero luego....llega la gran indecisión de lo que pensaba ponerse ese día, ese instante que en breve, ya había pasado a otros tiempos. Al pasado mas pretérito.
No cesaba de preguntarme qué día era hoy, porque el miércoles la llevan de excursión los del Centro de Día al que acude, y tenía miedo de no estar bien vestida para la ocasión y no llegar a tiempo. A ver si se marchaban sin ella !!! con la ilusión que le hace !!
Le pregunté qué íbamos a hacer de menú ( es uno de mis cometidos ) pero ella decía, "eso son cosas da miña filla, pensa que eu estou tonta o que ??? " Claro que no, le aseguré, yo sólo vengo para acompañarla y para ayudarle pero la comida la haremos juntas, como tiene que ser, que me dijeron que era una gran cocinera, no es asi ???
Hicimos una tortilla de patatas con cebolla ( yo odio la cebolla, por cierto ) y se empeñó en que comiera la mitad a su lado. No tenía hambre ni tenía por qué, pero lo cierto, es que a pesar de que detesto esos trocitos de cebolla salpicados, me supo a gloria, porque lo bonito de cada instante de nuestras vidas, es lograr una sonrisa en los demás, sobre todo, en los más desprotegidos.
Lloraba, porque había perdido las llaves de su casa, guardadas siempre en un neceser pequeño que introducimos siempre cada día en un mini bolsito de mano que la acompaña. Me decía, entre sollozos, que tiene mucho miedo a perder la cabeza....como muchos años ya atrás, le había sucedido a la difunta de su madre.
El día anterior, le había dicho que hoy había que mudar su camita, pero ella, no se acordaba....como tantas otras cosas que no consigue recordar en minutos...y se desespera, sin darse cuenta también. Deshicimos la cama, pero ella, rebuscaba en su mini armario, unas sábanas para poner....pero teniéndolas delante, no conseguia verlas. Quería poner unas de florecitas rosas, a juego con su camisón de seda....y en cuanto me acerqué a ella, por fin las cogimos, y procedimos.
Estaba muy guapa, dentro de lo posible, porque hoy había ido a la pelu. Le quedan 4 pelitos contados con una mano, que intentan cobijar una cabecita que poco a poco se va perdiendo.
Ordenamos el armario, sabiendo que probablemente mañana será preso denuevo de un gran revoltijo, porque ella, sigue siendo coqueta, y rebusca y rebusca, hasta que lo saca todo encima de su cama, pero luego....llega la gran indecisión de lo que pensaba ponerse ese día, ese instante que en breve, ya había pasado a otros tiempos. Al pasado mas pretérito.
No cesaba de preguntarme qué día era hoy, porque el miércoles la llevan de excursión los del Centro de Día al que acude, y tenía miedo de no estar bien vestida para la ocasión y no llegar a tiempo. A ver si se marchaban sin ella !!! con la ilusión que le hace !!
Le pregunté qué íbamos a hacer de menú ( es uno de mis cometidos ) pero ella decía, "eso son cosas da miña filla, pensa que eu estou tonta o que ??? " Claro que no, le aseguré, yo sólo vengo para acompañarla y para ayudarle pero la comida la haremos juntas, como tiene que ser, que me dijeron que era una gran cocinera, no es asi ???
Hicimos una tortilla de patatas con cebolla ( yo odio la cebolla, por cierto ) y se empeñó en que comiera la mitad a su lado. No tenía hambre ni tenía por qué, pero lo cierto, es que a pesar de que detesto esos trocitos de cebolla salpicados, me supo a gloria, porque lo bonito de cada instante de nuestras vidas, es lograr una sonrisa en los demás, sobre todo, en los más desprotegidos.

1 comentario:
Joder...que "prolífera" eres...escribes más que Javier Pérez Reverte. Te digo una cosa, con tus "felisardos" tienes un buen filón...enhorabuena
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