jueves, 4 de febrero de 2010

LA ROSA ROJA


En una noche inesperada, Él le regaló una rosa.

Esa única rosa roja fresca presidía cada día la mesa, sumergido su tallo de puntas en un simple jarrón de cristal.

Los amantes degustaban su plato sin prisas mientras la contemplaban, paladeando en cada instante esos momentos brindados por la vida, engullendo plácidamente cada calada de aliento sobrevenido, dividiendo conscientemente en mil caricias cada segundo, e incluso apartando con suspiros las espinas que, como un intento de agujerear ese ambiente homogéneo, pretendían inquietamente escapar de la joven y bella flor.

Ella fue cómplice absoluta de miradas profundamente infinitas, de gestos apesadumbrados y sombríos, de sonrisas legañosas, somnolientas y matutinas, de cabellos enredados y ausentes prendidos en la almohada, de atardeceres alegres azul de Prusia y de largas noches en las que la cordura y la insensatez iban de la mano, atravesando conjuntas el oscuro túnel del deseo, la ingravidez que otorga la pasión y el renacimiento inmediato y eterno de cada pálpito de vida.


Un día la rosa roja fresca alcanzó su tiempo límite de permanencia entre ellos.

Ya vieja y marchita, abandonó sin previo aviso su estatus de confidente, de compañía incondicional permanente…. pero siempre albergará dichosa entre sus pétalos encarnados esos instantes presenciados en los que el segundero de los amantes se detenía y la respiración se congelaba de un amor candente, enmadejados en su propio ardor y ausentes de su mirada voyeurista.

Ella se ha apagado tranquila y satisfecha, sin ruido aparente, sin despedidas llorosas, manteniendo la absoluta certeza de que otras rosas frescas y rojas como ella vendrán…y vivirán exultantes como gratos testigos, esas situaciones tan profundas y vitales entre ambos, como el agua que las ha abrigado y dotado de espíritu en su día arropándolas de una, aunque corta, bella vida.


19 comentarios:

Ojos Tristes dijo...

hola¡hacia un tiempo que no me pasaba por aki

hoy niña te has lucido.

es muy bonito lo que has escrito, de corazon te lo digo ;)

un bico

Stanley Kowalsky dijo...

Lindo el texto, como vos

Besos muy cálidos querida

Belén dijo...

Es curioso como muchas veces el tema de la rosa roja es algo manido, pero... a minunca me han regalado una!

Besicos

guada dijo...

estoy con belén, otra a la que no han regalado nunca una rosa roja, blancas si, a montones y amarillas (q las odio), claveles y demás pero rosas rojas.... me da que no
precioso texto chuspi guapa
sigue asi, lúcete más eh
besos

El Litos dijo...

Son mejores las de plástico, que no se ajan, y además, no tienen bichos.

Ya ni me coges el teléfono.

/ \

LUCIA-M dijo...

Vaya creía que no escribía me alegro que este otra vez por aquí.
Muy bonito este texto yo odio las rosas rojas mi ex siempre me las regalaba
mis preferidas son las amarillas.
Besos guapa!

Max dijo...

Rosa roja de fuego y sangre, de corta vida y memoria eterna. Tan vulnerable y salvaje, tan curiosa y delicada, que al confundirse en un mar de halagos su inocente timidez, capaz es el filo de su su espina de abrir sin querer la carne enamorada; por ver de nuevo una y mil veces reflejada, la intensa luz escarlata que robaron sus pétalos a la noche consumida.


Más allá de lisonjas fáciles y peloteos varios xDD, precioso y muy poético texto, te felicito.

Besos

Sonia dijo...

Qué bonito, mi niña. Me ha encantado.

La rosa roja es mi flor favorita.

Un beso y una sonrisa.

David dijo...

Es precioso. Hay un libro de poemas que se llama "Como la rosa". Me ha recordado a él.

juan rafael dijo...

Por un momento, creí que se trataba de la rosa que le regalaron a la Bestia (el de la Bella, puntualizo).

Natacha dijo...

Qué bello texto, mi niña...
Todo es efímero ¿verdad? pero eso no quiere decir que no podamos disfrutar del instante que dure, sea el que sea...
No importa cuánto esté vivo un sentimiento, importa si te hizo estar viva. Ese recuerdo lo mantiene vivo.
Un beso, preciosidad.
Natacha.

Nómada planetario dijo...

Mientras haya acontecimientos positivos para contemplar, siempre valdrá la pena pasar por la floristería.
Besos de domingo casero total.

Waxiwi dijo...

Qué curioso, la de cosas que evoca esa rosa, con olores y colores tan efímeros...

Muchos besooooootes!

Anónimo dijo...

Si va a ser por rosas rojas...
te regalo veinte ramos, lo sabes


Besazos mi cielo

SOMMER dijo...

Todo lo bueno es breve, pero no por ello menos intenso. Seguro que alguna que otra rosa volverá a lucir en el jarrón. Más temprano que tarde.
Seguro.
Besos vecina

María dijo...

Aunque las rosas duren poco tiempo, mientras duran, dan fragancia y colorido, por eso deben ser disfrutadas.

Un besazo, mi Chuspi.

Yedra dijo...

Madre mía lo que pensaré cuando me regalen una rosa!!!
Me alegro de volver a leerte Chuspitiña!
Un besazo enorme!

EL SUEÑO DE GENJI dijo...

Rosas rojas, ¿somos eso?. Pues en realidad si. Al nacer comenzamos a morir, los ojos bien abiertos, cada momento un presente, un regalo, una pasión desatada...un minuto más hacia la muerte...

Sin embargo nos obcecamos tanto en no ver, en no sentir, en no oir ni respirar, ni gozar...

Otras me reemplazarán, más lozanas y más jóvenes, pero ya lo harán pues ahora - de momento- este jarrón lo ocupo yo. Y solo yo.

Un beso amiga


Pd: La foto de la arena de la playa me trajo de sopetón tantos recuerdos gratos...Veraneaba en San Ciprian, las playas, los amigos...

Crika dijo...

creo que la última vez que me regalaron rosas rojas, fueron 30, por mi 30 cumpleaños y embarazada de 30 semanas....¿recibiré dentro de poco 40 nuevas rosas rojas? ;) Sería bonito repetir el detalle...