
Ni ayer ni hoy he tenido lo que se dice unos días de fin de semana supuestamente dotados de la alegría noña o habitual que persigue a cualquier mortal cuando llega su descanso.
He tenido que trabajar, pero la cuestión no es esa, sino que desde el viernes estoy aquejada de un dolorcillo de riñones por haberme metido en camisas de 15 varas ( ya no de once ) siguiendo el cometido prescrito. El caso es que me he topado con un individuo que no me ha partido el espinazo para hacer meigas porque Dios no lo ha querido. Ya lo conocía de otras veces pero no me había resultado tan misión imposible como el viernes. Cuando en teoría mi estancia no debería de llegar a una hora, la dificultad de la situación contribuyó a que el tiempo se detuviese en mi contra, provocando unos sudores imposibles de todo control y un agotamiento pocas veces vivido.
Nadie tuvo la culpa de nada. Ni yo misma. Ni él ,pobrecillo, que bastante tiene ya con la agonía diaria que padece. Ni su mujer fideucha, que intentando ayudarme, casi se me desmaya ella también.
La cuestión simplemente es que, uno va perdiendo fuerzas debido a la enfermedad, y el servicio que se le presta continúa siendo el mismo, cuando es más que obligada una variación. El pobre hombre no se tiene de pie. Es y fue un tipo alto, de envergadura. Aunque ahora le bailen los huesillos. Pero pesa para una mujer mediana como yo. Sobre todo cuando practicamente hay que llevarlo en el aire. Evidentemente el resultado no podía ser otro que repetir varias veces la operación de traslado sin frutos, siendo cada vez el malestar para todos peor.
En cuanto salí de allí, me tuve que sentar en el portal a coger aire y fuerzas de la madre naturaleza. Me bastaba cualquier migaja de aire aún lleno de polución. Me daba igual. Sólo necesitaba un respiro brutal y haber conseguido dejar aquello como debía.
Y el resultado fue lo que he contado previamente. Tanto esfuerzo casi en vano, me ha costado los riñones.
Hubiera necesitado que alguien me untase la cremita casera para estos casos, que alguien me asease como yo "les" hago a diario, y me dieran unos poquitos de mimitos......aunque fueran de obligado cumplimiento.

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