jueves, 17 de enero de 2008

Cuando estoy contigo...




Cuando estoy contigo, sólo siento una fuerza repentina inusual, excitante, poderosa y temible, capaz de deshacerme y desintegrarme.Emprendo un viaje astral divino, sensacional, fantástico.




Cuando te miro fijamente, sólo soy capaz de observar belleza, tan terriblemente masculina y descabellada, que de lo embriagadora que es, altera todo mi ser y me hace menguar.




Cuando me hablas pausadamente, enriqueces mi sentido, mi poco juicio, mi leve pensamiento y mi sinrazón.




Cuando acaricio tus grandes manos, siento como si ya me elevaran hasta el cielo y me veo tan pequeñita como resguardada, pero segura de todo menos de mí misma, aguardando el momento en que torpemente caiga y me sostengas con esa firmeza arrebatadora.




Cuando te acercas, no tiemblo, porque te estoy esperando deseosa, descarnada y herida.




Sólo, cuando no te tengo,


me retrotaigo denuevo,


vuelvo a ser la que era,


más grande, màs entera,


más firme, más inquieta,


más perdida,


menos serena.....


más de vuelta a lo mismo,


a lo de siempre,


al no sentir,


al no querer,


al disfrute fácil,


y al mísero presente.




Me trastornas,


me adulas,


me retornas, pero


me torturas.


Me enloqueces,


me deslumbras,


me acaricias


y me tumbas.




Quiero verte,


quiero tenerte,


mucho sentirte,


para al fin perderte...




Denuevo otra vez


mi viaje terminó,


no cerraré más los ojos,


esperando el resplandor.
















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