
Tengo que dormirme ya, para recuperar la calma que necesito.
Mi conciencia me lo impone.
Pero mi cerebro se revuelve y le hace frente.Y pretende, con mandatos sin excusas, que mi pena se reproduzca y siga aniquilando lo poco que me queda de vida humana racional ó neuronal pensante.
No me permite decidir o interceder entre ambos.
Denuevo asoma una lágrima....la gran aliada de ese estado de necesidad en el que me hayo...
Estado de alarma y/o de sitio.
De frentes abiertos a diario donde el único emisario es mi cuerpo por entero, ahora dividido en mí misma. Pero no puede con ambos al mismo tiempo. Y no tengo cascos azules en misión.
La conciencia me recrimina, el cerebro me trastorna y mi cuerpo, sufre las consecuencias de ambos al unísono.
Y llora, llora amargamente.
Se consume, se deteriora, se hastía.
Tiene miedo a desaparecer a sabiendas de que es preciado.
Intentaré apagar la luz.....
......y que el reflejo de la Luna, intente estabilizarnos a los tres.

No hay comentarios:
Publicar un comentario